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Vigilia Pascual

Escrito el 11 Feb , 2011 en Blog . Autor: JL

La Vigilia Pascual es una de las celebraciones litúrgicas más importantes de la Iglesia. Están presentes los símbolos de la luz y el agua, dado que en la antigüedad era la celebración en la que los neófitos recibían el bautismo. Se celebra en la madrugada del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.

“Según una antiquísima tradición, esta es noche de vigilia en honor del Señor (Ex 12,42). Los fieles, tal como lo recomienda el evangelio (Lc 12,35-36), deben parecerse a los criados, que con las lámparas encendidas en las manos, esperan el retorno de su señor, para que cuando llegue los encuentre en vela y los invite a sentarse a su mesa” (Misal, pág. 275).

La Liturgia:

En la Vigilia Pascual, la Iglesia Católica celebra una liturgia muy especial, y lo hace con la máxima solemnidad.

Luz de Cristo

Empiezan los oficios con el templo a oscuras, encendiéndose y bendiciéndose un fuego en el atrio, en un lugar fuera del templo. De ese fuego se enciende el Cirio Pascual, una enorme vela que simboliza a Cristo Resucitado. Acto seguido, los fieles encienden sus velas propias de la llama del Cirio.

Pregón pascual o “exultet”:

Llegados al presbiterio, se coloca el Círio en el centro del mismo, junto al altar o junto al ambón, se encienden todas las luces del templo y se canta el Exsultet, o pregón pascual antiguo himno alusivo a la noche de Pascua que proclama la gloria de la Resurrección de Cristo, que envolvera toda la liturgia de esta noche.

La liturgia de la Palabra:

Luego continúa con la Liturgia de la Palabra. Esta noche la comunidad cristiana se detiene más de lo ordinario en la proclamación de la Palabra. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento hablan de Cristo e iluminan la Historia de la Salvación y el sentido de los sacramentos pascuales. Hay un diálogo entre Dios que habla a su Pueblo (las lecturas) y el Pueblo que responde (Salmos y oraciones).

Lecturas del Antiguo Testamento:

Se leen siete relatos del Antiguo Testamento alusivos al plan salvífico de Dios, intercalados con salmos y oraciones.

Primera lectura: Gn 1,1-31 ó 2,1-2: Vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno.
Segunda lectura: Gn 22,1-18: El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe.
Tercera lectura Ex 14-15,30 – Los israelitas cruzaron el mar Rojo.
Cuarta lectura: Is 54,5-14 – Con misericordia eterna te quiere el Señor, tu redentor.
Quinta lectura: Is 55, 1-11 – Vengan a mí, y vivirán; sellaré con ustedes una alianza perpetua.
Sexta lectura: Bar 3,9-15.32-4,4 – Camina a la claridad del resplandor del Señor.
Séptima lectura: Ez 36.16-28 – Derramaré sobre ustedes un agua pura, y les daré un corazón nuevo.

El Antiguo Testamento prepara la realidad del Nuevo Testamento: lo que se anunciaba y prometía, ahora se ha cumplido de verdad. Es el cumplimiento de todas las profecías y figuras, proclama la Resurrección del Señor.

Es importante subrayar este paso al Nuevo Testamento: el Misal indica en este momento diversos signos, tales como el adorno del altar (luces, flores), el canto del Gloria y la aclamación del Aleluya antes del Evangelio. También se ilumina de manera más plena la iglesia ya que durante las lecturas del Antiguo Testamento estaba iluminada más discretamente.

Lecturas del Nuevo Testamento:

Primera lectura: Rom 6,3-11 – Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más.
Evangelio:
CICLO A: Mt 28.1-10 – Ha resucitado y va por delante de ustedes a Galilea.
CICLO B: Mc 16, 1-8 – Jesús Nazareno, el crucificado, ha resucitado.
CICLO C: Lc 24.1-12 – Por qué buscan entre los muertos al que está vivo.

La liturgia Bautismal:

Tras la homilía tiene lugar la Liturgia Bautismal, en la cual se administra el Bautismo a los nuevos cristianos de ese año y se bendice el agua de la pila bautismal y se cantan las Letanías de los Santos. También, los fieles presentes renuevan sus promesas bautismales, tomando de nuevo la luz del cirio pascual, y se los asperja con agua bendita.

La Eucaristía:

Finalmente, se continua la Misa con la liturgia eucarística de la manera acostumbrada. La eucaristía, como siempre termina con el envió a la misión Ite missa est, que en este día es solemnizado por el canto y por el doble aleluya que se añade.

La celebración eucarística es la culminación de la Noche Pascual. Es la Eucaristía central de todo el año, más importante que la de Navidad o la del Jueves Santo. Cristo, el Señor Resucitado, nos hace participar de su Cuerpo y de su Sangre, como memorial de su Pascua.

Es el punto culminante de la celebración.


(Varias fuentes)

Más información en los siguientes enlaces:

La Vigilia Pascual completa

La liturgia y la historia de la Vigilia Pascual


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